Los estados de alarma, excepción y sitio

Los estados de alarma, excepción y sitio

En marzo, con el inicio la pandemia de COVID-19 empezamos a escuchar y leer en los medios de comunicación que el Gobierno debería decretar el estado de alarma, de excepción o de sitio, no todos estaban de acuerdo, ni se decantaban por el mismo. Estos tres conceptos se han hecho hueco en las conversaciones diarias de todos, pero sin entender bien lo que significan, las medidas que se pueden tomar en cada uno de ellos, ni en que circunstancias se pueden declarar.

Estados declarados desde la democracia

Desde la aprobación de la Constitución Española y posteriormente la entrada en vigor de la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, de los estados de alarma, excepción y sitio, se han decretado cuatro estados de alarma en nuestro país y ningún estado de excepción ni sitio:

  • Primer estado de alarma: a nivel nacional en diciembre de 2010 debido a la huelga de los controladores aéreos.
  • Segundo estado de alarma también a nivel nacional tuvo lugar en marzo 2020 a causa de la pandemia de COVID-19
  • Tercer estado de alarma en varios municipios de la Comunidad de Madrid en octubre de 2020 como consecuencia de una nueva escalada en los contagios por COVID-19 en dichas zonas.
  • Actualmente se habla de otro estado de alarma a nivel nacional para frenar la segunda ola de COVID-19 que está afectando de forma creciente en nuestro país. En el se incluiría el toque de queda para la población entre las 23.00 y las 06.00, pudiendo cada cada Comunidad Autónoma adelantar o retrasar una hora el inicio.

¿Cuándo se deben declarar?

La declaración de los estados de alarma, excepción o sitio se llevará a cabo cuando por circunstancias extraordinarias sea imposible mantener la normalidad con los poderes ordinarios de la autoridad competente. En ningún caso se debe interrumpir el normal funcionamiento de los poderes constitucionales del Estado.

Las medidas adoptadas, así como su duración serán las estrictamente necesarias para asegurar el restablecimiento de la normalidad. Así pues, dichas medidas serán impugnables mientras dure alguno de los tres estados.

La declaración de los estados de alarma, excepción o sitio será publicada de inmediato en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y difundida obligatoriamente por todos los medios de comunicación públicos.

El estado de alarma

El Gobierno, en uso de las facultades que le otorga el artículo 116.2 de la Constitución Española podrá declarar el estado de alarma, en todo o parte del territorio nacional, cuando se produzca alguna de las siguientes alteraciones graves de la normalidad:

  • Catástrofes, calamidades o desgracias públicas
  • Crisis sanitarias
  • Paralización de servicios públicos esenciales para la comunidad,
  • Situaciones de desabastecimiento de productos de primera necesidad.

Si algunos de estos supuestos afectasen solo a una Comunidad Autónoma, el Presidente de dicha comunidad, podrá solicitar la declaración del estado de alarma al Gobierno.

Procedimiento para declarar el estado de alarma

Para declarar el estado de alarma, se debe haber acordado previamente en el Consejo de Ministros. Posteriormente, el Gobierno informará al Congreso, al que deberá suministrar la información que le sea requerida.

En el decreto se determinará el ámbito de aplicación, la duración y los efectos. No podrá ser superior a 15 días, pero con la autorización expresa del Congreso podrá prorrogarse.

Tras la declaración del estado de alarma, todas las autoridades civiles de la Administración Pública del territorio afectado, los integrantes de los Cuerpos de Policía autonómicos y locales, así como los demás funcionarios estarán bajo el mando de la autoridad competente para la protección de personas, bienes y lugares.

Medidas que se pueden tomar en el estado de alarma

Durante el estado de alarma, se podrán acordar las siguientes medidas:

  1. Limitar la circulación o permanencia de personas o vehículos en horas y lugares determinados, o condicionarlas al cumplimiento de ciertos requisitos.
  2. Practicar requisas temporales de todo tipo de bienes e imponer prestaciones personales obligatorias.
  3. Intervenir y ocupar transitoriamente industrias, fábricas, talleres, explotaciones o locales de cualquier naturaleza, con excepción de domicilios privados.
  4. Limitar o racionar el uso de servicios o el consumo de artículos de primera necesidad.
  5. Impartir las órdenes necesarias para asegurar el abastecimiento de los mercados y el funcionamiento de los servicios de los centros de producción afectados.

Incumplimiento de órdenes

El incumplimiento de las órdenes durante el estado de alarma será sancionado, en caso de funcionarios puede dar lugar a la apertura de un expediente disciplinario.